Los 14 castillos más impresionantes de Francia
Francia rebosa de maravillas arquitectónicas que atestiguan su rico pasado medieval, y entre ellas, los castillos fortificados ocupan un lugar especial en nuestro patrimonio. Estas majestuosas fortalezas, auténticos centinelas de piedra, cuentan la tumultuosa historia de la Edad Media francesa a través de sus imponentes torres, murallas defensivas y torreones. Descubra nuestra selección de los 14 castillos fortificados más bellos de Francia, joyas arquitectónicas que le transportarán al fascinante mundo de la Francia medieval.
200 recorridos audioguiados para visitar ciudades de todo el mundo.
DescargarTambién en la guía de Carcasona:
- Los pueblos más bonitos de Francia: 15 pueblos catalogados para visitar
- Los 10 ríos más largos de Francia
- Los 7 mejores parques temáticos de Francia
1. La ciudad de Carcasona, joya medieval del Languedoc
Es imposible comenzar esta selección de los castillos fortificados más bonitos de Francia sin mencionar la majestuosa ciudad de Carcasona. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997, esta excepcional ciudad fortificada es un notable ejemplo de arquitectura medieval, con sus 52 torres y 3 kilómetros de murallas. En el corazón de estas murallas se alza el castillo comtal, construido en el siglo XII por la familia Trencavel y modificado a lo largo de los siglos.
La ciudad de Carcasona encarna por sí sola mil años de arquitectura militar. Sus fortificaciones, desarrolladas principalmente en el siglo XIII, son testimonio del genio defensivo de la Edad Media. Esta maravilla arquitectónica atrae cada año a más de dos millones de visitantes, que vienen a admirar este escenario digno de las más grandes películas históricas. No dude en dejarse llevar por laaudioguía Navaway para visitar esta ciudadela excepcional.
Descargue el audioguía para descubrir Carcasona a pie y a su aire
Sumérjase en el corazón de la ciudadela del vértigo gracias a nuestro audioguía, que le desvelará los secretos de esta ciudad fortificada única en el mundo. Desde la Basílica de Saint-Nazaire hasta el Castillo Comtal, pasando por las murallas y las torres defensivas, nuestro recorrido por Carcasona le llevará en un viaje de 5,7 km a través de 27 grandes lugares de interés.
2. Castillo de Haut-Koenigsbourg, centinela de Alsacia

A 757 metros de altura, en los Vosgos, el castillo de Haut-Koenigsbourg se alza majestuoso sobre la llanura alsaciana. Esta espectacular fortaleza, construida en el siglo XII y modificada en el XV, fue completamente restaurada por Guillermo II entre 1900 y 1908. El emperador alemán la convirtió en símbolo de la grandeza germánica, encargando la obra al arquitecto Bodo Ebhardt.
Hoy en día, el castillo de Haut-Koenigsbourg es uno de los monumentos más visitados de Alsacia. Sus murallas de arenisca rosa, sus imponentes torres y sus numerosos patios interiores ofrecen un auténtico viaje por la arquitectura militar medieval. La vista panorámica desde sus murallas se extiende desde los Vosgos hasta la Selva Negra, abarcando todo el valle del Rin. Esta fortaleza, extraordinariamente bien conservada, ofrece una visión del desarrollo de la arquitectura defensiva en la Baja Edad Media.
3. El castillo de Vincennes, colosal torreón real
A las puertas de París, el castillo de Vincennes es el mayor castillo real francés que se conserva. Esta fortaleza medieval, cuyas primeras piedras se colocaron bajo Luis VII en el siglo XII, se convirtió en una auténtica ciudadela bajo Carlos V en el siglo XIV. Su torre del homenaje, de 52 metros de altura, es la más imponente de Europa y simboliza el poder real capeto.
Testigo privilegiado de la historia de Francia, el castillo de Vincennes albergó a numerosos soberanos y desempeñó un papel crucial en la defensa de la capital. Transformado en cuartel y arsenal por Napoleón I, se convirtió en una pieza clave del sistema defensivo parisino. Este excepcional monumento histórico, totalmente restaurado, es fácilmente accesible desde la estación de metro de Château de Vincennes, en el final de la línea 1.
4. El castillo de Pierrefonds, el sueño arquitectónico de Viollet-le-Duc
Al borde del bosque de Compiègne, en el departamento de Oise, se alza el espectacular castillo de Pierrefonds. Esta fortaleza del siglo XIV, construida por Luis de Orleans, fue desmantelada en 1617 por orden de Richelieu antes de resurgir de sus cenizas en el siglo XIX. Napoleón III encargó su reconstrucción a Eugène Viollet-le-Duc, que lo convirtió en una obra maestra del estilo neogótico.
El castillo de Pierrefonds, tal y como lo conocemos hoy, ilustra a la perfección la visión romántica de la Edad Media en el siglo XIX. Viollet-le-Duc desplegó aquí todo su genio creativo, combinando la restauración histórica con la creación artística. Las torres redondas del castillo, sus elaboradas maquinaciones y sus detalladas esculturas lo han convertido en un escenario ideal para numerosas producciones cinematográficas y televisivas, entre ellas la famosa serie “Kaamelott”.
5. Castillo de Fougères, la mayor fortaleza medieval de Europa

En Bretaña, a orillas del río Nançon, el castillo de Fougères reclama el título de mayor fortaleza medieval de Europa en este estado de conservación. Esta imponente ciudadela de dos hectáreas, flanqueada por trece torres, vigila la región desde el año 1000. Construida para defender la frontera oriental del Ducado de Bretaña, representa una síntesis notable de las técnicas de fortificación bajomedievales.
El castillo de Fougères es testigo de las constantes batallas entre la Normandía inglesa, el Reino de Francia y el Ducado de Bretaña. Sus gruesos muros, torres redondas y sofisticados sistemas defensivos ilustran la evolución de la arquitectura militar medieval. Hoy, este excepcional monumento histórico ofrece un recorrido escenográfico que sumerge al visitante en el corazón de mil años de historia bretona.
6. El castillo de If, la misteriosa prisión de Marsella
Frente a la costa de Marsella, en el islote rocoso de If, se alza una de las fortalezas más famosas de Francia. Construido a principios del siglo XVI bajo el reinado de Francisco I para proteger la entrada del puerto de Marsella, el castillo de If se convirtió pronto en una temible prisión. Alejandro Dumas lo inmortalizó en “El Conde de Montecristo”, haciendo de esta ciudadela marítima un lugar legendario de la literatura francesa.
Durante más de tres siglos, de 1580 a 1890, el castillo de If sirvió de prisión estatal. Sus gruesos muros encerraban a opositores políticos, protestantes y delincuentes comunes, todos aislados en esta isla en medio del Mediterráneo. Accesible únicamente en barco desde el Puerto Viejo de Marsella, este monumento histórico atrae hoy en día a más de 100.000 visitantes al año, fascinados por su turbulenta historia y sus leyendas.
7. Castillo de Beynac, centinela de la Dordoña
Dominando orgulloso el valle del Dordoña desde lo alto de un vertiginoso acantilado, el castillo de Beynac es una de las fortalezas medievales mejor conservadas de Francia. Esta ciudadela del siglo XII, antaño propiedad de Ricardo Corazón de León, desempeñó un importante papel estratégico durante la Guerra de los Cien Años, sirviendo de bastión francés contra las posiciones inglesas.
La pálida piedra del castillo de Beynac conserva el recuerdo de grandes personajes históricos: Ricardo Corazón de León, Simón de Montfort y los temibles señores de Beynac. Sus armerías, su capilla y sus pisos señoriales son testigos de la vida cotidiana en una fortaleza medieval. Desde lo alto de la torre del homenaje, se divisa todo el valle del Dordoña, ofreciendo una panorámica excepcional de este lugar declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
8. Castillo de Bonaguil, último castillo fortificado de Francia
A caballo entre los departamentos de Lot-et-Garonne y Lot, el castillo de Bonaguil ostenta el prestigioso título de ser el último castillo fortificado construido en Francia. Construido principalmente en los siglos XV y XVI por Bérenger de Roquefeuil, esta fortaleza anacrónica se edificó en una época en la que la artillería ya era el elemento dominante de los campos de batalla europeos.
El castillo de Bonaguil ilustra perfectamente la evolución de la arquitectura militar en la Baja Edad Media. Sus torres redondas adaptadas a las balas de cañón, sus cañoneras y sus bastiones dan testimonio de la adaptación de las fortificaciones a las nuevas técnicas bélicas. A pesar de sus innovaciones defensivas, la fortaleza nunca vio un asedio real, permaneciendo intacta hasta nuestros días como un libro de historia abierto sobre el arte militar bajomedieval.
9. El Château de Saumur, elegancia del Valle del Loira

El castillo de Saumur, que domina el Loira, encarna la elegancia de la arquitectura gótica francesa. Esta antigua fortaleza de los condes de Anjou, transformada en residencia real bajo San Luis, goza de una vista panorámica excepcional sobre el valle del Loira, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El castillo de Saumur destaca por sus esbeltas torres y sus tejados en forma de pimienta, que le confieren una silueta reconocible al instante. Monumento histórico desde 1862, hoy alberga el Museo de Artes Decorativas y del Caballo, testimonio de la tradición ecuestre de Saumur. Su situación privilegiada en la ruta de los castillos del Loira y su proximidad al centro de la ciudad la convierten en una parada imprescindible para descubrir el patrimonio del Valle del Loira.
10. La fortaleza de Chinon, escenario de la epopeya de Juana de Arco
En Indre-et-Loire, la Fortaleza Real de Chinon ocupa un lugar único en la historia de Francia. Este excepcional complejo, formado por tres castillos independientes -el Fuerte del Coudray, el Castillo del Milieu y el Fuerte Saint-Georges-, fue escenario de encuentros históricos decisivos, entre los que destaca el de Juana de Arco y Carlos VII en 1429.
Antiguo refugio de Enrique II Plantagenet, la fortaleza de Chinon ha acogido a algunos de los más grandes nombres de la historia: Leonor de Aquitania, Ricardo Corazón de León y Felipe Augusto. Sus murallas milenarias recuerdan la época en que fue el corazón del Imperio Plantagenet. El salón del trono, recientemente restaurado, recuerda con emoción el reconocimiento del Delfín por la Pucelle d’Orléans, momento crucial de la Guerra de los Cien Años.
11. Castillo de Sedán, la mayor fortaleza de Europa
En las Ardenas, el castillo fortificado de Sedán ostenta el título de mayor fortaleza de Europa, con una superficie de 35.000 metros cuadrados. Erigido sobre un promontorio rocoso que domina el Mosa, este colosal complejo es testigo de cinco siglos de arquitectura militar, desde su fundación en 1424 hasta su desarrollo en el siglo XVIII.
El castillo de Sedán fue la residencia de los Príncipes de Sedán, dinastía protestante que gobernó este principado soberano hasta 1642. Sus gruesos muros, torres redondas y bastiones ilustran la evolución de las técnicas de fortificación entre los siglos XV y XVIII. Catalogado como monumento histórico desde 1965, en la actualidad ofrece un espectáculo único que narra la saga de los Príncipes de Sedán.
12. Castillo de Fleckenstein, fortaleza troglodita en Alsacia

En el norte de los Vosgos, el castillo de Fleckenstein destaca por su singular carácter semitroglodita. Construido en el siglo XII por la familia epónima, esta notable fortaleza fue tallada directamente en la arenisca roja de los Vosgos, creando un conjunto arquitectónico sorprendentemente original.
El castillo de Fleckenstein permaneció en manos de la misma familia durante más de 600 años, un notable récord de longevidad. Con fama de inexpugnable, la ciudadela sólo se rindió a las tropas de Luis XIV en 1689, cayendo sin luchar. Ahora en ruinas, sigue siendo el segundo castillo más visitado de Alsacia después de Haut-Koenigsbourg, atrayendo a los visitantes con su arquitectura única y sus misteriosas leyendas.
13. Castillo de Coucy, el coloso desmembrado de la región de Aisne
Aunque parcialmente destruido durante la Primera Guerra Mundial, el castillo de Coucy merece su lugar en esta selección, ya que su historia y sus impresionantes vestigios son testimonio de la grandeza de la arquitectura militar medieval. Construida en el siglo XIII por Enguerrand III de Coucy, esta fortaleza contaba con el torreón cilíndrico más grande de Europa Occidental, con 55 metros de altura.
El castillo de Coucy encarnaba el poder de los Sires de Coucy, cuyo lema “Roi ne suis, ni prince, ni duc, ni comte aussi; je suis le sire de Coucy” resume su legendario orgullo. A pesar de su destrucción parcial en 1917, sus murallas conservadas, sus torres redondas y los restos de su gigantesca torre del homenaje siguen impresionando a los visitantes y dan testimonio de lo que fue una de las fortalezas más poderosas de Francia.
14. Château-Gaillard, una esclusa en el Sena
Con vistas al Sena desde Les Andelys, en Normandía, Château-Gaillard completa nuestra selección con garbo. Esta fortaleza revolucionaria, construida en sólo dos años (1196-1198) por Ricardo Corazón de León, encarnó la innovación militar de su época. Diseñada para bloquear el Sena y proteger Rouen de las ambiciones francesas, representaba lo último en arquitectura militar anglo-normanda.
Château-Gaillard ilustra perfectamente la evolución de la poliorcética medieval, con sus murallas en pico, sus torres cilíndricas y su sistema defensivo concéntrico. A pesar de su reputación de inexpugnable, la fortaleza cayó en manos de Felipe Augusto en 1204 tras un memorable asedio. Parcialmente desmantelado por Enrique IV, este castillo histórico ofrece hoy un panorama excepcional del valle del Sena y sigue siendo un testimonio impresionante del genio militar de Ricardo Corazón de León.
En conclusión, estos 14 excepcionales castillos fortificados son testimonio de la riqueza del patrimonio militar francés y de la evolución de la arquitectura defensiva en la Edad Media. De la ciudad de Carcasona a las imponentes ruinas de Château-Gaillard, cada fortaleza cuenta una página única de nuestra historia nacional. Para conocer a fondo estas maravillas arquitectónicas, no dude en realizar una de las audioguías Navaway, que revelan todos los secretos de estas ciudadelas milenarias.
Preguntas frecuentes sobre castillos fortificados en Francia
¿Cuál es el castillo fortificado más grande de Francia?
El castillo fortificado de Sedán, en las Ardenas, ostenta el récord con sus 35.000 metros cuadrados de superficie, lo que lo convierte en la mayor fortaleza de Europa. Sin embargo, en términos de conservación medieval, el castillo de Fougères, en Bretaña, reclama el título de mayor fortaleza medieval de Europa en este estado de conservación.
¿Qué castillos son Patrimonio Mundial de la UNESCO?
La ciudad de Carcasona es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1997. El Castillo de Saumur también se beneficia de esta protección como parte integrante del Valle del Loira, inscrito desde 2000. Estos reconocimientos internacionales atestiguan su excepcional valor universal.
¿Se pueden visitar todos estos castillos durante todo el año?
La mayoría de estos castillos están abiertos al público durante todo el año, con horarios a veces reducidos en invierno. Algunos, como el castillo de If, pueden tener restricciones en función de las condiciones meteorológicas. Es aconsejable comprobar los horarios de apertura antes de visitarlos, sobre todo en el caso de los castillos situados en zonas montañosas, como el de Haut-Koenigsbourg.
¿Cuál es el castillo fortificado mejor conservado de Francia?
El castillo de Beynac, en Dordoña, suele considerarse el castillo fortificado más auténtico de Francia, ya que conserva toda su arquitectura medieval original. La ciudad de Carcasona, aunque parcialmente restaurada en el siglo XIX por Viollet-le-Duc, sigue siendo el conjunto fortificado más completo y mejor conservado de Francia.
200 recorridos audioguiados para visitar ciudades de todo el mundo.
Descargar